20 diciembre de 1932, la fundación del campo petrolero

Luis Navarro Arteaga

El 20 de diciembre de 1932 es el inicio de la epopeya que culminará con la creación del municipio de Poza Rica, al menos para dos de los grandes guardianes de la memoria histórica de la ciudad, Sinesio Capitanachi Luna, el primer cronista, y también para Edmundo Cárdenas, profesor y uno de los integrantes de primer concejo municipal.

La noche del 12 de diciembre de 1932, la familia Salgado Zubiaga durmió en el casino que la compañía mexicana de petróleo El Águila, años antes, había instalado en el campo petrolero de Palma Sola, en el municipio de Coatzintla, según los recuerdos de Emilio, de entonces 4 años de edad.

La razón por la que aquella noche debieron dormir en el salón, y no en su casa, es porque la vivienda fue desmantelada y subida al ferrocarril de vía angosta de la empresa, según me relató el propio Salgado en una entrevista realizada en 2013.

La casa fue desarmada para trasladarla al kilómetro 56 de la Vía Cobos Furbero, a donde el día siguiente el propio Emilio y sus parientes habían de viajar también para instalarse en el nuevo campo de la firma: Poza Rica. En su momento ese casino donde durmieron los Salgado fue desmontado, trasladado en la Maquinita y vuelto a instalar, ahora en Poza Rica, «ahí mismo donde está el Salón Tamabra».

Esa misma noche, el joven obrero Sinesio Capitanachi Luna cumplía 25 años de edad, era el telefonista de la vía y se enteraba de todo lo que estaba sucediendo. Ante sus ojos y oídos estaba por comenzar la gran epopeya que décadas después llegaría a contar, en ese maravilloso libro denominado «Furbero, Palma Sola y Poza Rica» lo que le valió ser nombrado el primer cronista de la ciudad que vio nacer.

Antecedentes

Entre 1928 y 1929 se perforó el pozo Poza Rica Número 2, que se ubica en la actual colonia División de Oriente, pero fue hasta 1932 cuando El Águila comenzó a trabajar en la ranchería, cuando el 15 de Julio se tendió el ramal que partió de la vía general Cobos-Furbero hacia el pozo.

Sobre el pozo, el periodista Emilio Álvarez Melchor publicó en su columna Atalaya publicada el 8 de diciembre de 1980 en La Opinión, que el viejo perforador Francisco Mejía Hernández «Chicaspatas» le confió que «El descubrimiento del Pozo 2 Poza Rica vino de ese entonces a revolucionar todas las noticias que se tenían de la riqueza del subsuelo de Veracruz. Allá por 1930 se nos ordenó la perforación del Pozo Poza Rica 3 y para lavar las herramientas utilizábamos la gasolina que destilaba el Pozo Poza Rica 2».

Es decir, el pozo era tan bueno que la empresa decidió trasladar su campo a una zona más cercana al venero, y lo hizo hasta diciembre de 1932.

El traslado

El 13 de diciembre de 1932 la compañía mexicana de petróleo El Águila ordenó el traslado del campo en Palma Sola al kilómetro 56 de la vía Cobos-Furbero, ubicado en terrenos de la ranchería denominada Poza Rica. Este hecho da inicio a la construcción de la ciudad que hoy conocemos. Antes nunca hubo una congregación en Poza Rica, había gente viviendo desde hacía siglos, pero no en una zona urbana.

Sinesio Capitanachi, en la página 225 de su libro «Furbero, Palma Sola y Poza Rica», dice que la movilización comenzó el día 13 de diciembre de 1932 y concluyó el 20 de diciembre de ese mismo año.

Uno de los protagonistas de esa historia, Emilio Salgado Zubiaga, niño de cuatro años de edad en 1932, refirió que la casa que ocupaba su familia en Palma Sola fue totalmente desmantelada y trasladada al kilómetro 56, el día 12 de diciembre; para el día siguiente cuando lo trajeron a Poza Rica la casa ya estaba instalada en el nuevo campo petrolero. El canto de los pájaros, el río Cazones, la selva, fue lo que más impresionaba al pequeño. Hijo de uno de los jefes del campo, fue a vivir en las colinas cercanas al campo petrolero. Los obreros se quedaron en las partes bajas.

Los trabajadores se instalaron en diez cuarterías de 10 por 20 metros, con piso de cemento, techo de palma, paredes de tarro cubiertas con una mezcla de lodo y zacate. Los baños, inodoros y lavaderos comunales estaban separados de las cuarterías, recuerda Capitanachi.

Concluye la movilización

Ocho días después, el 20 de diciembre de 1932, concluyó la movilización del campo Palma Sola al kilómetro 56 de la vía, en los terrenos de la ranchería coatzinteca de Poza Rica.

Para la ranchería, un pequeño punto en el mapa de Veracruz hasta diciembre de 1932, la instalación del campo petrolero de la compañía mexicana de petróleo El Águila representa la transformación total y su irrupción en la vida económica, social y política, no solo del Totonacapan y del estado de Veracruz, sino inclusive, de México.

El profesor Edmundo Cárdenas Álvarez en su columna «En un minuto», publicada en La Opinión el 20 de diciembre de 1980, afirma que «Poza Rica empezó a existir (…) en forma de campo petrolero el 20 de diciembre de 1932, en día martes a las 8 de la mañana, cuando mister JL Prinsselar, superintendente de la compañía petrolera El Águila comunicó a la gerencia general de la compañía, con sede en Tampico, que en ese momento quedaba cerrado el campo petrolero de Palma Sola y abierto el campo petrolero de Poza Rica en el kilómetro 56, para que en ese lugar se descargara toda la maquinaria de perforación, material de construcción y dejaran la correspondencia de la compañía y de las familias asentadas en el lugar.

Para muchos el 13 de diciembre de 1932, el día que inició el traslado del campo Palma Sola a kilómetro 56 debe ser el día de la fundación del campo, para otros como el profesor Cárdenas, el 20 de diciembre debe ser la fecha para celebrar el acontecimiento, pero más allá de la discusión, este hecho va a cambiar para siempre la vida cotidiana de la ranchería y de su población dedicada durante siglos a la agricultura, pero además va a influir en la vida de las poblaciones vecinas como Poza de Cuero o Escolín y mucho más allá, este campamento va a dividir al municipio de Coatzintla e influir en el desarrollo económico de Papantla, Tihuatlán, Tuxpan y el norte de Puebla.

La vida campirana es abruptamente interrumpida para dar paso a la violencia, la explotación del subsuelo y del hombre; la devastación del entorno natural, en muy poco tiempo el poblado avanzará siglos. La llegada de los trabajadores con sus familias conformará un poblado con personalidad propia, derivada de su diversidad étnica, sus contradicciones de clase y sus luchas reivindicatorias. Ese asentamiento primigenio es la base de lo que ahora es nuestra Poza Rica.

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