{"id":552,"date":"2019-04-30T22:27:07","date_gmt":"2019-04-30T22:27:07","guid":{"rendered":"http:\/\/akin.enteratever.com\/?p=552"},"modified":"2019-04-30T22:27:07","modified_gmt":"2019-04-30T22:27:07","slug":"inah-publica-nuevo-libro-sobre-la-deportacion-yaqui-a-yucatan-en-voz-de-20-indigenas","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/akin.enteratever.com\/?p=552","title":{"rendered":"INAH publica nuevo libro sobre la deportaci\u00f3n yaqui a Yucat\u00e1n en voz de 20 ind\u00edgenas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Durante una estancia de seis meses en cuatro de los ochos pueblos yaquis de Sonora, y muchas visitas intermitentes, la historiadora Raquel Padilla Ramos recopil\u00f3 distintas versiones sobre la guerra y deportaci\u00f3n de estos ind\u00edgenas, de voz de sus descendientes, y con ellas realiz\u00f3 su tesis doctoral que ahora, corregida y disminuida (ya que se redujo el n\u00famero de cap\u00edtulos), acaba de ser publicada como un libro de lectura \u00e1gil pero dolorosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed lo da a conocer la propia investigadora del Instituto Nacional de Antropolog\u00eda e Historia (INAH) en Sonora, quien asumi\u00e9ndose como escribana de los yaquis dio sentido a un relato compuesto con las voces de 20 ind\u00edgenas que sufrieron directamente las consecuencias de aquel genocidio, perpetrado por el gobierno de M\u00e9xico a principios del siglo XIX.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es una obra cient\u00edfica, a la vez que de divulgaci\u00f3n, para que la lean los yoris (blancos o mestizos), dice Padilla Ramos, con su tono de voz sonorense, y comprendan c\u00f3mo ocurri\u00f3 esta historia, para que ya no se repita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La autora de los libros Yucat\u00e1n, fin del sue\u00f1o yaqui. El tr\u00e1fico de los yaquis y el otro triunvirato (1995); Progreso y libertad. Los yaquis en la v\u00edspera de la repatriaci\u00f3n (2006) y Los irredentos parias. Los yaquis, Madero y Pino Su\u00e1rez en las elecciones de Yucat\u00e1n 1911 (2011), resultado de investigaciones en documentos hist\u00f3ricos y period\u00edsticos de la \u00e9poca, ten\u00eda pendiente un trabajo que rescatara las voces de los yaquis porque \u2014dice\u2014 el gobierno tiene su historia; la prensa, la suya, y los empresarios tambi\u00e9n, pero este proyecto editorial da el gran peso a las narrativas del pueblo yaqui. Esa es su aportaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cNo soy la \u00fanica que lo ha hecho, qu\u00e9 va\u201d, comenta la historiadora, \u201cexiste por ejemplo el libro que public\u00f3 la Direcci\u00f3n General de Culturas Populares, Tres procesos de sobrevivencia de la tribu yaqui, que recoge testimonios de este tipo; lo que yo hago ahora es dar un sentido historiogr\u00e1fico a los relatos, con mis herramientas de historiadora y antrop\u00f3loga; un cariz diferente con otros narradores\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El trabajo se titula Los partes fragmentados. Narrativas de la guerra y la deportaci\u00f3n yaqui. Partes es un t\u00e9rmino aplicado para un informe oficial, en este caso son las narrativas ind\u00edgenas: sus versiones sobre la guerra y deportaci\u00f3n\u2026 lo que ocurri\u00f3 con ellos, \u00bfc\u00f3mo fueron deportados?, \u00bfc\u00f3mo se llevaba a cabo la guerra?, \u00bfc\u00f3mo se defend\u00edan?, \u00bfqu\u00e9 pasaba con los ni\u00f1os, las mujeres?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para realizar esta investigaci\u00f3n, Padilla Ramos permaneci\u00f3 por seis meses en las comunidades de C\u00f3corit, V\u00edcam, Hu\u00edrivis y T\u00f3rim, donde recogi\u00f3 las historias de 20 ind\u00edgenas, a los que considera sus colaboradores, que no entrevistados, a partir de pl\u00e1ticas en diversos contextos: la cocina, el campo de cultivo, la casa, donde pod\u00eda hac\u00eda entrevistas personales o familiares, con preguntas abiertas: \u201c\u00bfTuvieron antepasados deportados?&#8230; cu\u00e9ntenme de ellos\u201d, les dec\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cCuando uno abre una pregunta de esa manera, implica que tiene todo el tiempo para escuchar, sobre todo cuando se le hace a un anciano que est\u00e1 dispuesto a contar esas historias de dolor\u201d, acota la historiadora. \u201cTuve el tiempo suficiente para escucharlos y recoger sus historias. Fueron 20 colaboradores intensos, con quienes trabaj\u00e9 una y otra vez. Los visit\u00e9 en varias ocasiones. Algunas fueron entrevistas a mucha profundidad; m\u00e1s bien conversaciones en las que compartimos tantas cosas\u2026 aprend\u00ed (torpemente) a hacer tortillas de harina, por ejemplo, y otros tantos yaquis, de manera oral me proporcionaron datos, digamos peque\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las historias de deportaci\u00f3n han fortalecido la identidad yaqui<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La deportaci\u00f3n fue un proceso muy doloroso para este pueblo, pero a la vez les ha dejado una especie de usufructo social porque le han sacado ventaja: al transmitirlo de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n van fortaleciendo su identidad, historia y cultura. Todos los ni\u00f1os yaquis saben lo que ocurri\u00f3 con sus antepasados, saben que fueron deportados a la pen\u00ednsula de Yucat\u00e1n, donde los recibieron como prisioneros de guerra y luego como soldados de leva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cSon historias crudas, de muerte, persecuci\u00f3n, violencia, humillaciones, violaciones: una guerra de exterminio, total y franca, que ahora se puede definir como genocidio, y hay que ser muy claros en esto\u201d, dice la estudiosa, \u201cun genocidio que se cometi\u00f3 con el pueblo yaqui, en el que perdieron seres queridos, territorio, sus casas y bienes. As\u00ed que hoy se saben sobrevivientes a una cat\u00e1strofe inspirada por el Estado mexicano durante el porfiriato\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historiadora explica que les hac\u00edan contratos de trabajo para dar sentido legal a la deportaci\u00f3n, pero en realidad era una acci\u00f3n de compraventa porque cuando los yaquis eran trasladados a Sonora, la Secretar\u00eda de Guerra y Marina ya hab\u00eda recibido 65 pesos por cada persona, recursos que sufragaban los gastos del traslado y que despu\u00e9s eran devengados por los hacendados peninsulares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEso es algo que hoy se llama enganche: se les paga por adelantado el traslado y se les promete una situaci\u00f3n laboral que no es real. Aunque a los yaquis no se les prometi\u00f3 nada porque ellos eran prisioneros de guerra, entonces era un traslado forzoso, el destierro era parte de la deportaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa deportaci\u00f3n implicaba, adem\u00e1s de ser prisioneros de guerra, la p\u00e9rdida de los bienes y de la patria potestad sobre los hijos; es decir, se les quitaban los hijos. Las mujeres yaquis narran c\u00f3mo les arrancaban a los peque\u00f1os de los pechos para entreg\u00e1rselos a los soldados y que pudieran ser redistribuidos, porque se buscaba la ruptura familiar, de los lazos de compadrazgos y amistad\u201d, explica la historiadora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cPor la pol\u00edtica de deportaci\u00f3n llegaron a Yucat\u00e1n alrededor de ocho mil yaquis, asent\u00f3 el periodista John Kenneth Turner en su momento, en el libro M\u00e9xico B\u00e1rbaro; yo, personalmente he contabilizado seis mil 432 en los archivos y documentos hist\u00f3ricos que he analizado, pero es muy probable que hayan sido los ocho mil que menciona Kenneth Turner, porque quiz\u00e1 me faltaron documentos que no tuve a la mano. Digamos que una cifra conservadora es de seis mil 500 deportados, hombres y mujeres\u201d, dice Padilla Ramos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEn la pen\u00ednsula o en el trayecto debieron morir unos mil. Enfermedades infectocontagiosas como fiebre amarilla y paludismo, accidentes de trabajo, suicidios, depresi\u00f3n y alcoholismo, que hicieron mucha merma en ellos, fueron las causas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historiadora explica que el regreso de los yaquis a su tierra, lo emprendieron a fines de 1911, durante la revoluci\u00f3n maderista. El gobierno revolucionario, a trav\u00e9s de una pol\u00edtica de repatriaci\u00f3n s\u00f3lo devolvi\u00f3 a 44 de los seis mil 500, pero todos los dem\u00e1s que sobrevivieron regresaron por su propio pie y esfuerzo: se sub\u00edan de trampas en los trenes o se insertaban en la leva en ej\u00e9rcitos revolucionarios, hubo otros que se asalariaban en el camino: en ranchos, haciendas\u2026 y les llev\u00f3 a\u00f1os el retorno. \u201cPor eso en la memoria ind\u00edgena existe la idea de que regresaron a pie, y es cierto, lo hicieron a pie y por partes, aunque la mayor\u00eda fue muriendo en el camino\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El reacomodo en Sonora tambi\u00e9n fue dif\u00edcil, sobre todo porque hubo yaquis \u2500los menos\u2500 que no fueron deportados y no recibieron con buenos ojos a los que regresaron; quiz\u00e1 por competencia por las tierras o por razones culturales que a veces no alcanzamos a entender, porque sent\u00edan que llegaban con otras costumbres, siendo que en el exilio defendieron su identidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Durante una estancia de seis meses en cuatro de los ochos pueblos yaquis de Sonora, y muchas visitas intermitentes, la historiadora Raquel Padilla Ramos recopil\u00f3 distintas versiones sobre la guerra&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":553,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"http:\/\/akin.enteratever.com\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/yaquis-1.jpg","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/akin.enteratever.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/552"}],"collection":[{"href":"http:\/\/akin.enteratever.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/akin.enteratever.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/akin.enteratever.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/akin.enteratever.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=552"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/akin.enteratever.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/552\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":554,"href":"http:\/\/akin.enteratever.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/552\/revisions\/554"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/akin.enteratever.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/553"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/akin.enteratever.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=552"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/akin.enteratever.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=552"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/akin.enteratever.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=552"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}